La mejor época para viajar a Tanzania es de junio a octubre (estación seca). Los meses pico son julio y agosto, con temperaturas de 20–28 °C, cielos despejados y máxima concentración de fauna junto a ríos y lagos. Es también la ventana para ver la migración de ñus en el Serengeti. Para evitar masificación y precios altos: junio, septiembre u octubre.
En este artículo
Tabla mes a mes
Las dos estaciones secas
Tanzania tiene dos periodos secos bien diferenciados, y los dos son buenas ventanas para viajar.
Estación seca larga (junio–octubre)
Es la época preferida por la mayoría de viajeros, y con razón. Las lluvias desaparecen, la vegetación se reduce y los animales se concentran alrededor de ríos y lagos para beber. Resultado: avistamientos más fáciles y predecibles.
De junio a octubre las temperaturas son agradables durante el día (22–28 °C) y frescas por la noche, especialmente en zonas altas como el cráter del Ngorongoro, donde el termómetro puede bajar hasta los 5–8 °C. Lleva forro polar.
El gran evento de esta temporada es la migración de ñus y cebras por el Serengeti. Los cruces de ríos (Grumeti en junio-julio, Mara en agosto-septiembre) son uno de los espectáculos naturales más impresionantes del planeta.
La contrapartida: julio y agosto son los meses más caros y más concurridos. Si buscas la misma calidad de safari con menos gente y mejor precio, junio y septiembre son la mejor apuesta.
Estación seca corta (enero–febrero)
Menos conocida pero igualmente buena. Los días son soleados y calurosos (hasta 31 °C), con lluvias ocasionales pero breves. Es la época del nacimiento de crías de ñu en las llanuras de Ndutu (sur del Serengeti), un espectáculo que merece mucho la pena.
También es el mejor periodo para subir al Kilimanjaro (condiciones estables, menos lluvia en altura) y para el buceo en Zanzíbar (aguas claras, mar en calma).
Las dos estaciones lluviosas
Lluvias largas — «masika» (marzo–mayo)
Es la temporada baja por excelencia. Llueve a diario, a veces con intensidad, y algunas pistas dentro de los parques se vuelven intransitables. Varios lodges cierran. Los precios caen al mínimo.
¿Se puede viajar? Sí, pero hay que saber lo que esperas. La vegetación es exuberante, los parques están prácticamente vacíos y los precios son los más bajos del año. Pero los avistamientos son más difíciles (la fauna se dispersa con el agua abundante) y la experiencia de conducir por pistas embarradas no es para todos.
Lluvias cortas — «vuli» (noviembre–mediados de diciembre)
Son lluvias más suaves y breves que las de marzo-mayo. Suelen caer en chubascos por la tarde, dejando mañanas despejadas. El paisaje se vuelve verde y los precios bajan respecto a la temporada alta.
Es una buena época para viajar si buscas el equilibrio entre buen tiempo, menos turistas y precios razonables. La fauna sigue siendo visible y muchos lodges ofrecen tarifas de temporada media.
"Tus prioridades y expectativas determinarán cuando viajar"
La mejor época según tus preferencias
- Safari con migración de ñus: julio a septiembre. Los cruces de ríos suelen ocurrir entre julio y septiembre, aunque la migración es un ciclo anual impredecible.
- Safari sin masificación: junio, septiembre u octubre. Misma calidad de fauna, menos coches en los parques.
- Nacimiento de crías: enero a febrero, en las llanuras del sur del Serengeti.
- Kilimanjaro: enero-febrero (estación seca cálida) o junio-octubre (estación seca fría). Las mejores condiciones son enero-febrero.
- Playas de Zanzíbar: junio a octubre (seco y fresco) o diciembre a febrero (seco y cálido). Para buceo: agosto a marzo.
- Presupuesto ajustado: marzo-mayo (temporada baja, precios mínimos) o noviembre (temporada media, buen equilibrio).
- Parques del sur (Selous, Ruaha): junio a octubre exclusivamente. En temporada de lluvias muchas zonas son inaccesibles.