Donde ruge el salvaje Zambeze
Un viaje más allá de Victoria Falls
En el corazón del sur de África fluye un río que durante siglos marcó fronteras naturales, rutas comerciales y territorios de exploración. El Zambeze es mucho más que una línea azul en el mapa que delimita las fronteras de Zimbabwe y Zambia. Es la columna vertebral que atraviesa paisajes salvajes, culturas ancestrales y los escenarios más impresionantes del continente.
Con más de 2.500 kilómetros de longitud, este es el cuarto río más largo del continente africano. Nace en las tierras altas de Zambia y atravesando varios países desemboca en el océano Índico. Podríamos decir que es la arteria vital para la vida salvaje y las comunidades que dependen de su agua para el día a día.
El humo que truena
Safari desde el río
Cuando el río se ensancha serpentea entre bosques y planicies salvajes. Una oportunidad perfecta para una experiencia mágica, un safari a ritmo de remo. Navegando en una pequeña canoa nuestro viaje se desliza silenciosamente desde el agua, donde nos acercamos a elefantes que bajan a beber e hipopótamos que emergen entre los remolinos. Un viaje que nos revela escenas inesperadas en un ambiente tranquilo.
Entre naturaleza y vida urbana.
Un viaje de altura
África austral no está toda formada por extensas llanuras y es que el extremo oriental del país dibuja un paisaje muy diferente al habitual. En el Nyanga National Park aparecen colinas verdes, cascadas y valles envueltos en niebla. Nuestra mirada está puesta en el Monte Nyangani, la cima más alta del país y en la que a través de una excursión descubrimos los antiguos caminos de pastores y tradiciones locales.
Arquitectura precolonial del siglo XI
Los parques nacionales
Matobo – Territorio de colinas de granito que se han ido erosionando con el tiempo y que los locales llaman kopjes. Se trata de una estampa muy peculiar, porque entre ellas forman un laberinto de rocas redondeadas que parecen apilarse unas sobre otras como si de un jenga se tratara. Podremos descubrir las pinturas rupestres que se esconden entre sus paredes y que son vivo testimonio de la presencia humana que se remonta miles de años en el tiempo.
Hwange – Cerca de la frontera con Botsuana ese es el mayor espacio protegido del país y uno de los grandes santuarios de fauna del continente. Sabanas salpicadas de acacias, bosques secos, llanuras cuyo horizonte parece no tener fin. Es también conocido por albergar una de las mayores poblaciones de elefantes donde no es raro ver grandes manadas desplazándose mientras levantan el polvo de la sabana.
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