Aunque el Sáhara tiene su encanto en cualquier momento del año, hay estaciones que lo hacen más amable para el viajero. Primavera y otoño, en particular, suelen ser las mejores épocas para explorar el mayor desierto del planeta. Durante estos meses, las temperaturas son más moderadas, lo que permite disfrutar del paisaje sin el calor abrasador del verano ni el frío intenso de las noches invernales. El Sáhara es conocido por sus contrastes extremos, y elegir bien cuándo ir puede marcar la diferencia en la experiencia. Leer más