Cuando pensamos en viajar al desierto solemos pensar en dunas, oasis, noches al aire libre y largos recorridos por paisajes que no se parecen a los de casa. Pero hay una cuestión importante a tener en cuenta antes de elegir las fechas: en verano, el calor puede ser extremo.
Y esto no lo sabemos solo por los termómetros. Lo hemos vivido.
