Para quienes siempre han sentido envidia al ver fotografías de compañeros y/o amigos en la selva con un lomo plateado al fondo, este es el momento perfecto para decidirse a visitarlos.
Las visitas a los gorilas en Uganda tienen un coste de 920 $, lo que supone una parte importante del presupuesto del viaje, pero vale la pena.

Uganda es la gran desconocida del África central, y sin embargo, tiene un potencial turístico tremendo. Sin ir más lejos, en el Parque Nacional del Valle del Kidepo se pueden ver cuatro de los cinco grandes de la fauna africana. También tiene importantes hitos geográficos como las cataratas Murchison o el nacimiento del río Nilo… Pero sobre todo destacan las visitas a los Gorilas de montaña, Chimpancés y monos dorados que únicamente se pueden ver en Uganda y países vecinos como Rwanda y Congo.
Kampala es una ciudad caótica con un tráfico horrible. Hay que programar muy bien los recorridos y visitas si no quieres pasarte la mitad de la visita parado-
Otra opción es utilizar los “taximotos” o como los llaman allí, los “boda boda”.

El viaje a Uganda tiene una actividad muy especial: la visita a los gorilas de montaña en el Bosque Impenetrable de Bwindi. Este impresionante bosque lluvioso del sur de Uganda concentra algo más de la mitad de todos los gorilas de montaña del mundo. La excursión, que puede demorarse varias horas, es una de las aventuras más auténticas del continente africano. El Impenetrable Bwindi hace honor a su nombre: las montañas crean un verdadero muro verde oscuro que contrasta con las tierras de cultivo y los prados.

Sólo se puede acceder a los bosques a pie.
Hay cuatro zonas de observación en el Bosque Impenetrable de Bwindi: Buhoma, Ruhija, Rushaga y Nkuringo. Buhoma es el más fácil de hacer; Ruhija y Rushaga son de dificultad media y Nkuringo es de dificultad alta, pero también el más espectacular por el paisaje que atraviesa. Las rutas son guiadas y en grupos reducidos (en grupos de hasta ocho turistas).
Las caminatas comienzan muchas horas antes de que los turistas lleguen al punto de reunión. Los “rangers” siguen las pistas que dejan las distintas familias de gorilas durante la noche. Mientras los grupos se reúnen, los guías reciben la información para iniciar la marcha. El terreno es duro, pero el esfuerzo, los arañazos, los resbalones en el barro y el sudor merecen la pena.

Estar a pocos metros de un lomo plateado pone los pelos de punta.
Al principio se indica que no se puede acercar a menos de siete metros, aunque los gorilas no siempre respetan esa distancia. Es fundamental seguir todas las indicaciones del guía y tomar precauciones, como no mirar a los ojos a los míticos espaldas plateadas. Las visitas a las familias duran una hora (son muy estrictos en este sentido), por lo que hay que aprovechar al máximo ese tiempo.
Estar sentado allí, a pocos metros del gran macho espalda plateada y toda su familia, es una de esas sensaciones que solo se viven una vez en la vida. ¡Increíble!
✔️ Salidas 5 ago | 3 oct 2026
✔️ Precio a partir de 3850€

