Omán es uno de esos países en los que uno apenas repara pero que jamás se olvida. Este país, poco poblado (algo más de tres millones de habitantes) pero de grandes dimensiones, es un lugar peculiar, y no solo por la variedad y exuberancia de sus vírgenes paisajes. El 80% de su territorio es desierto y donde podemos encontrar a los auténticos pueblos beduinos, más conocidos como los moradores del desierto.