La Ruta de la Seda no es solo un legado histórico; es un mosaico de culturas difícil de encajar en un solo itinerario.
Durante siglos, comerciantes y nómadas cruzaron desiertos y montañas para conectar Oriente con Occidente. Hoy, esa magia sigue viva en los azulejos turquesa de Asia Central, los campamentos de yurtas junto a lagos alpinos y los contrastes del Cáucaso. Leer más