Semana Santa 2027: cinco rutas por Europa y más allá
Cinco rutas para Semana Santa de 2027: de los Países Bálticos a Capadocia, el Cáucaso y Asia Central.
Cinco rutas para Semana Santa de 2027: de los Países Bálticos a Capadocia, el Cáucaso y Asia Central.
La Ruta de la Seda no es un solo camino. Es una red de rutas distintas que durante siglos conectó Oriente y Occidente, uniendo las culturas, religiones y paisajes de los dos hemisferios. Hoy, esa misma red de rutas se han convertido en posibilidades para el viajero.
Cuatro países para que puedas elegir. No hay una ruta mejor que otra; hay la ruta que buscas en este momento.
La Ruta de la Seda no es solo un legado histórico; es un mosaico de culturas difícil de encajar en un solo itinerario.
Durante siglos, comerciantes y nómadas cruzaron desiertos y montañas para conectar Oriente con Occidente. Hoy, esa magia sigue viva en los azulejos turquesa de Asia Central, los campamentos de yurtas junto a lagos alpinos y los contrastes del Cáucaso.
La Ruta de la Seda fue una red de caminos con finalidad comercial, que surgió en el siglo I a.C. fruto de una gran demanda de seda procedente de China. Comenzando en Chang’an (actualmente Xi’an), en China, sus diversos itinerarios abarcaban toda Asia, conectando finalmente con Europa y África oriental.
Dos naciones vecinas con una cultura y gastronomía distinta, pero ambas con una herencia y una belleza incomparable, resultado de los años de historia en la comercialización de productos textiles que pasaban por sus tierras camino a Asia Oriental.
¿Conoces las diferencias entre Kirguistán y Uzbekistán? ¿Cuál será el destino de tu viaje?
Conoce a los kirguises, el grupo étnico nómada que se desplaza por los valles y montañas del Kirguistán junto a su ganado.
La sociedad Kirguís ha estado históricamente organizada en clanes y tribus familiares. La yurta ha sido tradicionalmente la vivienda de los kirguises nómadas y sigue siendo importante en su cultura. Su abrumadora hospitalidad nos permitirá conocer cómo viven en sus campamentos y descubriremos cómo realizan sus tareas cotidianas de un modo tradicional.
El otoño es una de las mejores épocas para recorrer la mítica Ruta de la Seda. Con temperaturas agradables y menos afluencia de viajeros, exploraremos sus ciudades históricas con comodidad y profundidad. Hemos preparado salidas especiales, ideales para quienes buscan conocer la Ruta de la Seda sin las aglomeraciones y los calores del verano.
Descubre la Ruta de la Seda. Viajes a Uzbekistán, Kirguistán y Azerbaiyán en otoño.
Desde la grandeza de las antiguas ciudades de la Ruta de la Seda hasta la desolación del Mar de Aral y el desierto Kysyl Kum. Uzbekistán y Turkmenistán ofrecen una experiencia única para aquellos viajeros que buscan explorar el pasado.
Sumérgete en la grandeza de la Ruta de la Seda y descubre la magia de Uzbekistán y Turkmenistán antes de que se agoten las plazas.
Situado entre los desiertos uzbekos y las estepas kazajas, Kirguistán es popularmente conocido como “la Suiza de Asia”, por albergar dos grandes cordilleras como el Tien Shan y el Pamir. Kirguistán ha sido siempre tierra de nómadas y testimonio de ello son los numerosos campamentos que se montan durante los meses de verano y donde pasaremos muchas de las noches de nuestros trekkings.
Ambos acaban en «tan», pero lo que encontramos allí es bien diferente…
– UZBEKISTÁN: Un festival de historia y arquitectura islámica a lo largo de la antigua Ruta de la Seda. Paisaje de desierto y estepa
– KYRGUISTÁN: Suiza en Asia Central: Nómadas con sus yurtas, bosques, una altitud media de 2000 m. y los picos del Pamir en el horizonte.
Entre los días 20 y 22 de junio, el semieje terrestre se inclina hacia el Sol. Es el solsticio de verano en el hemisferio norte y la luz del día parece no apagarse nunca. En todo el mundo, la gente festeja el cambio de estación con hogueras, festivales y diferentes celebraciones. Además, es una época perfecta para viajar ya que, si el mundo es un lugar que merece la pena descubrir, lo es más aún cuando los días son tan largos y la gente está alegre y celebrando. Estos son algunos destinos que hemos elegido para dejarse llevar por la magia del verano.
El lago Issyk-Köl (Ysyk-Köl, Issyk-Kul) es el segundo lago alpino más grande del mundo después del lago Titicaca en Sudamérica. El nombre, que significa «lago caliente», es algo exagerado. Una combinación de extrema profundidad, actividad térmica y salinidad suave aseguran que el lago nunca se congele, incluso en los feroces inviernos de Asia Central, a pesar de estar a una altitud de más de 1600m.
Se desconoce el origen del lago pero si se ha podido demostrar que existe una ciudad medieval construida en el S. V a.c. y que quedó sumergida por una inundación debido a un temblor de tierra en el XVI. Un hecho que se ha ido demostrando a lo largo de los años con las expediciones submarinas que se han realizado y donde se han encontrado monedas de aquella época.